El mito del eterno retorno

Siempre he creído que para analizar un fenómeno se debe partir de la premisa de entender la relación entre el pasado y el presente. Hay que aprender de las lecciones del pasado para modificar la percepción de las problemáticas actuales y tomar decisiones a partir de los distintos eventos ocurridos en la historia de la humanidad.

Mismo Maquiavelo en su discossi decía “todo aquel que desee saber que ocurrirá debe examinar que ha ocurrido: todas las cosas de este mundo, en cualquier época, tienen su réplica en la Antigüedad”. Es quizás tiempo de ponernos a analizar que paso en Alemania el siglo pasado, para entender el problema de la xenofobia de ahora.

Una semana posterior a las elecciones de Donald Trump, Timothy Snyder, profesor de historia europea en la universidad de Yale, publicó: “los americanos no son más sabios que los europeos que vieron la democracia ceder al fascismo, el nazismo o el comunismo “, comenzó. “La única ventaja es que podríamos aprender de su experiencia”.

La historia no se repite, pero enseña. El horror del siglo XX realmente nunca dejó de existir. La amenaza sigue viva. En un escenario bien pesimista, las democracias pueden caer, la ética colapsar y cualquiera podría terminar sentado al borde de una fosa repleta de cadáveres con un arma en mano.

En Rusia, Francia, Alemania, Polonia, Hungría, en toda Europa donde la xenofobia va ganando lugar, cercenando derechos, erigiendo barreras y cerrando mentes. De pronto nos encontramos en un ‘monopoly’ donde la OTAN se encuentra en juego. El liderazgo de Angela Merkel amenazado. Putin jugando a la intervención y desestabilización geopolítica en Siria para acabar con la democracia liberal en Europa.

El conocidísimo “nuevo orden mundial” posterior a la Guerra Fría, se desvanece cada vez mas frente a nuestros ojos. La idea del progreso como motor de la historia que terminaba en la promoción de las garantías individuales y creación de sistemas capitalistas, está teniendo un fin. Y en su lugar, brotan en todas partes lo que Fareed Zakaria bautizaría como democracias iliberales.

Vivimos bajo un periodo de gobiernos elegidos democráticamente electos que no creen en las garantías individuales ni en las instituciones representativas. Gobiernos producto de los problemas que la democracia liberal no logró resolver. Y como resultado tenemos una desigualdad creciente, un crecimiento económico languidecente, un fenómeno migratorio desbordado y refugiados sin país que recorren toda Europa, buscándolo.

Todo ello parte de una tendencia global denominada como  recesión democrática. Democracias de baja calidad, corroídas por la corrupción. La recesión democrática, avanza con mucho nervio en casi todas las partes del mundo, desde luego en America, específicamente en Estados Unidos hoy bajo Trump, normalizando el nacionalismo, la xenofobia y la retorica de la rabia y en Europa donde los neo-fascistas (representantes políticos xenofóbicos y ultranacionalistas) impulsan el anti-establishment.

En el caso de Francia encontramos a Jean-Marie Le Pen padre y fundador del partido le  Front National, quien fue obligado a pagar una multa por comentarios racistas hacia el pueblo gitano. Al igual que Trump en Estados Unidos, Marine Le Pen (candidata a la presidencia en Francia) se sirve del barato y mal usado populismo, presentándose a sí misma como la candidata del pueblo, y que simultáneamente hace declaraciones como “el ebola solucionaría el problema de la inmigración en tres meses”.

Amanecer Dorado es el partido más grande de extrema derecha en Europa. Los líderes helenos elogian a Hitler y han realizado alusiones nazis en el Parlamento griego. Se definen como patriotas y antiinmigrantes. En Polonia, el partido Prawo i Sprawiedliwosc (Ley y Justicia), es el partido de la mayoría absoluta desde 1989. Conocido como xenófobo y homofobo. En Austria el FPÖ, otro partido de ultraderecha. Y la lista continúa…

¿Qué es lo que comparten todos estos partidos? El desprecio absoluto por los inmigrantes.  Existe una misteriosa propensión en la Union Europea, la cual confunde a todo el Islam con el terrorismo. A todo inmigrante como sirio. Los nuevos partidos en Europa no son muy distintos a lo que fue el fascismo clásico del siglo XX, cuyos programas eran terriblemente parecidos entre sí.

Las olas migratorias –en Europa- han llegado ser para los partidos neofascistas, un factor útil para la formación de una identidad simbólica común. Una caratula fácil a vender. El espectro de una Europa sometida al Islam seria, el imaginario destinado a impulsar el retorno del Estado confesional pre-moderno y por ende, la abolición-a la libertad de culto- bajo una supuesta cruzada anti-islámica.

La crisis económica, es una excusa vieja– que no convence a nadie- la realidad es que en Europa, los grupos en contra de la UE agrupa a partidos y movimientos portadores de una idea excluyente e impulsan la homogenización ideológica: una alianza inter-europea unitaria y pragmática representada por la extremadamente burocrática U.E. Esta nueva alianza podría tornarse en una lucha común por la Europa radicalmente a la islamización del continente cuyos supuestos portadores son los refugiados de las guerras en Medio Oriente.

La historia es verdaderamente cíclica. Según el mito del eterno retorno de Nietzsche, todo volverá a repetirse tras un proceso de conflagración, donde la realidad anterior –el tiempo- se desintegraría en fuego. Y tal repetición continuaría infinitamente en una perspectiva circular. La verdad es que tanto los judíos del ayer como los musulmanes del día de hoy encarnan para los neo-fascistas los símbolos de la anti-nación. El fascismo nunca desapareció en Europa. El anti-islamismo del siglo XXI está ocupando – a un no totalmente vacío- del antisemitismo del siglo XX. ¿Estamos próximos a experimentar un periodo marcado por el nacionalismo y perdida de los valores de la democracia liberal?

En Europa se llegara pronto el momento de elegir, actuar y defender la democracia –con todo y sus errores- o abrir paso a un nuevo capítulo de la historia del terror.

 

 

Marisol Romero

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3 Replies to “El mito del eterno retorno”

  1. Xavier Ortiz

    Hola, un saludo me pareció muy bueno tu articulo, me agrada que te guste escribir y mas sobre estos temas, los cuales nos afectan a todos, considero importante que este tipo de espacios se abran cada vez mas para que las personas abran los ojos frente a la nueva realidad internacional. Sin mas que decir te comparto el link de una pagina en la cual también escribo artículos con un enfoque critico.

    http://elcancillerfcpys.wixsite.com/magazine/javier-ortiz

  2. Fernando Romero

    El mundo se contamina demasiado con expresiones barbaras anti-islamicas cuando sabemos de su riqueza cultural del antiguo apoyo, de sus grandes descubridores de su historia tan grande nos olvidamos que son cuna de nuestra evolución y parte importante en nuestra casa, ¡el mundo! Los ahora países ricos, son ricos porque los países pobres han entregado su riqueza y no se les retribuye ni reconoce tan siquiera, sólo es ganar, sin importar cuan sean los resultados.

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