Cronicas de un mundo fragil

¿Por qué la fragilidad ha aumentado?

Como mencionaba en mi artículo anterior, las razones de la fragilidad son complejas. No se puede encontrar una única causa que tan solo con cambiarla o corregirla, se puedan detener los efectos producidos por la misma. La fragilidad ha aumentado en los años recientes debido a una combinación de varios cambios globales importantes. Efectos cadena en diferentes partes del mundo.

A continuación mencionaré cinco causas, que me han parecido – a base de investigaciones, seminarios, lecturas en el Centro de Migración de la Universidad Oxford – pertinentes para la fragilidad que viven y viveron algunos Estados que han provocado miles de desplazados actualmente.

P.d. En este articulo me he tomado el tiempo de dejarte algunos documentos de trabajo (desafortunadamente solo estan en inglés) para que – si el día o la noche se presta- te busques un buen café o té y disfrutes de la lectura.

 

M-A-D  no more.

Un factor paradójico podría ser el fin de la Guerra Fría con el Pacto de Varsovia y la OTAN.  Si bien, la Guerra Fría fue definida por el temor a la destrucción mutua asegurada (Mutual Assured Destruction – MAD) por las armas nucleares. Ambas partes reclutaron aliados, por lo que un conflicto en cualquier parte del mundo podría ser escusa para atraer a las superpotencias -tal como ocurrió en la primera Guerra Mundial- quienes alimentaban guerras de bajo nivel en África, America Latina y Asia Sudoriental. Para no hacer larga la historia… con el fin de la Guerra Fría, la necesidad de las superpotencias de verter dinero y armas en estos países, ya no fue necesaria: desde Sierra Leona, Somalia hasta Bosnia, se redujo la capacidad Estatal que contribuía a la violencia de masas.

La importancia de estos hechos fue de gran relevancia en Siria, pues por mucho tiempo ha sido cliente de Rusia (ya que ha sido el principal proveedor de armamento y férreo defensor del gobierno Sirio, desde antes de la Primavera Arabe). Durante la Guerra Fría, lo más probable es que Washington y sus aliados hubieran entendido que el cambio de régimen en Siria, sería resistido militarmente por Rusia, y por tanto sería demasiado peligroso de  alentar.  Pero a pesar de todo, para el 2011 tal comportamiento había dejado de importar. Cuando la Primavera Árabe se extendió por primera vez en Siria, el embajador estadounidense no se sintió inhibido al abordar una protesta con expresiones de apoyo, ni tampoco el rechazo de la influencia rusa confinada a Medio Oriente, de esta forma la Unión Europea alentó a  Ucrania a dar los primeros pasos hacia la adhesión. En cada caso, esto dio lugar a dos fases distintas de violencia de masas:

En la primera fase, hubo una violenta resistencia interna: en Siria el régimen utilizó la violencia contra los manifestantes, mientras que en Ucrania surgió un grupo insurgente violento en las provincias orientales opuestas al nuevo gobierno generado por las protestas en el oeste. En la segunda fase, Rusia intervino militarmente: en Siria con su fuerza aérea, y en Ucrania con tropas en tierra.

 

¿Paz democrática? 

Un segundo factor fue el esparcimiento de la democracia posterior a la caída de la URSS.  En las sociedades de occidente, la democracia es interpretada desde hace tiempo como una fuente de control y equilibrio en el uso del poder, aceptando este efecto como legitimo y con Occidente triunfante, se asumió como una verdad global. Con la rendición de cuentas de los gobiernos a sus ciudadanos por medio de la democracia, se eliminaría los agravios que eran la causa de la violencia interna contra el Estado.

Tras la caída de la Unión Soviética, la democracia parecía extenderse rápidamente por todo el mundo, sin embargo lo que sustancialmente se difundió fue la práctica de celebrar elecciones. Las elecciones son eventos que pueden tener lugar ante cualquier circunstancia. En contraste, el control y equilibrio del poder electo, que casi siempre son parte integral de las democracias ya establecidas desde hace mucho tiempo, no son eventos sino procesos que toman mucho tiempo y son una lucha continúa por el poder. En la actualidad, muchas sociedades tienen una democracia desigual, donde el control del poder es demasiado débil para poder evitar que las mayorías sean abusadas por las minorías. Alrededor de un tercio de las elecciones, el control del poder es demasiado débil para evitar los delitos electorales y prevenir el abuso de las minorías sobre las mayorías.  A este efecto, le podemos agregar que en algunas sociedades existe muy poco sentido de identidad compartida para dar conciencia a la noción del bien común: “nosotros” significa “nuestro grupo” y no “nuestra nación”. El poder, sea ganado a través de la violencia o de una elección, se utiliza para el mismo fin: la redistribución del “nosotros” del “ellos”.

La rápida expansión de la democracia asimétrica no resultó ser el « agua bendita » que consagró a los gobiernos con legitimidad, pero lo que sí hizo fue reducir el poder coercitivo del Estado. Por miles de años los autócratas han estudiado las formas más efectivas de coerción: una regla más que comprobada es la de actuar preventivamente (es demasiado arriesgado esperar hasta que el oponente actué ya que  pueden tener éxito). Actuar bajo sospecha, aunque esto a veces requiere castigar a los inocentes junto con los culpables. Y una segunda regla, también comprobada, es utilizar la violencia no como último recurso sino rutinariamente: es un recordatorio efectivo del peligro que conlleva el incumplimiento. Por tanto, incluso la modesta adhesión a la democracia excluye estos métodos.

Reuniendo estos dos efectos, la rápida expansión de la democracia después de 1991 dejó probablemente a muchas sociedades más susceptibles a la violencia de masas. Incluso después de que un gobierno hubiera ganado una elección, muchas personas que se sentían alienadas, seguían considerando el poder estatal como ilegítimo, mientras que el Estado era menos capaz de impedir que esa oposición se volviera violenta.

Irak es el ejemplo más conocido del fracaso de las elecciones para – producir – un gobierno considerado legítimo por sus ciudadanos. Irak ha tenido más elecciones de las que se podría recordar en una tarde de té. Para el 2011 se habia cedido un gobierno sectario de los chiítas bajo el Primer Ministro, Nouri al-Maliki, quien intentó, con menor éxito, coaccionar a una minoría sunita alienada. Para 2011, el Iraq democrático era extremadamente frágil.

Pero el ejemplo más dramático de la incapacidad de una elección para lograr la aceptación del gobierno fue Libia. Habiéndose liberado del brutal y grotescamente egoísta régimen del coronel Gaddafi, los libios eligieron un gobierno de “razón”. Pero en vez de que el país se desarrollara, rápidamente se convirtió en facciones rivales violentas. El estado se derrumbó por completo, con amplias repercusiones.

 

Yes we can!

Un tercer factor es el tecnológico. Los cambios tecnológicos han sido durante mucho tiempo una explicación estándar de la guerra internacional: a veces la tecnología favorece a los defensores. Una explicación para la Primera Guerra Mundial es que la tecnología de la época estaba a favor de los atacantes, y durante julio de 1914 existió una guerra de armamentos, resultada de las tensiones de la época.

Existen cambios tecnológicos equivalentes a la coerción estatal y la insurrección. El gas lacrimógeno y el uso telefónico han potenciado durante mucho tiempo la coerción, pero, a partir de 2005, la explosiva propagación mundial de los teléfonos móviles y los medios sociales, aumentó radicalmente muchas formas de protesta social, desde manifestaciones hasta la insurrección. La primera manifestación política del nuevo poder de las redes sociales fue la victoria en 2008 de Barak Obama en la competencia primaria contra Hillary Clinton: ¡los medios sociales! Por medio de la frase “sí podemos” (yes, we can), se derrotó una campaña política convencional. Pero donde el poder de los medios sociales importaba era para confrontar la violencia estatal.

La protesta no depende exclusivamente, ni siquiera primordialmente del grado del agravio. Depende de las consecuencias resultantes de la participación. Supongamos que si se participa en una manifestación pública contra una coercitiva, las consecuencias son sencillas: si participan muy pocas personas, la probabilidad de ser capturados y castigados es muy alta, mientras que si un millón más llega a la plaza donde está la manifestación, las fuerzas de coerción serán superadas en número, que el riesgo de castigo es muy bajo. Las consecuencias para el régimen dependen igualmente de los números. Si la protesta es pequeña, el régimen la eliminará. Los beneficios de la participación son por lo tanto altamente sensibles a la participación esperada de otros.

La aparición del teléfono móvil y de los medios de comunicación social -adoptados predominantemente por los jóvenes urbanos- transformó repentinamente las formas de protesta. En todo el Oriente Medio, los agravios contra los regímenes autoritarios que estaban sirviendo intereses estrechos eran antiguos: la situación en 2011 era similar a la de 2001, 1991, o incluso de 1981. Pero mientras que tomar parte en una protesta en cualquiera de las fechas anteriores sería quística, en el 2011 para millones de personas se convirtió en “sí, también podemos” (Yes, we can too). Pero tampoco fue un fenómeno exclusivamente árabe: tres años después ocurrió lo mismo en Ucrania.


Super Ciclo

Otro factor de la fragilidad es el periodo de aumento continuo en el precio de los recursos naturales -conocido como el “super ciclo”– hasta 2013. Para los países que eran exportadores de recursos, esto aumentó el ingreso nacional, pero también tuvo efectos secundarios.

En un nuevo estudio del economista Nicolas Berman y sus colegas This mine is mine han geo-referenciado todos los recursos minerales extraídos en África y los han vinculado geográficamente a todos los focos de violencia organizada en el continente.  Aunque el vínculo ha sido estudiado por muchos académicos durante más de una década, esta investigación, finalmente ha producido evidencia incontrovertible de que la extracción de recursos aumenta el riesgo de conflictos violentos, y también da una perspectiva para entender el por qué de hacerlo. Si bien el estudio es sólo de África, y no hay razón para pensar que los resultados no son más generales. Se encuentra que el aumento de los precios durante el súper ciclo aumentó la incidencia de la violencia organizada, principalmente permitiendo a los grupos rebeldes aprovechar las minas como fuentes de financiación, que luego utilizaban para comprar armamento. Tal efecto se hizo importante en Siria, ya que ISIS logró obtener el control militar sobre los yacimientos de petróleo sirios y utilizó los ingresos del petróleo para intensificar la violencia.

Berman indica que los precios elevados de los recursos también tienen efectos políticos. Es más probable que los gobiernos de los países dependientes de recursos sean autocráticos. Incluso cuando un país exportador de recursos sostiene una elección, una nueva investigación de Lisa Chauvet, encuentra que la elección será libre y justa Democracy’s Achilles Heel. Por tanto el problema actual de desplazamiento en África, en el sur de Sudán, está completamente ligado al petróleo. El conflicto es esencialmente una lucha constante por el control de los pozos petroleros. Y no ha sido sólo petróleo,  también la extracción de minerales – de diamantes en  coltan – dando forma a dos décadas de violencia de masas y fragilidad en la República Democrática del Congo.

Los altos precios de los recursos y los nuevos descubrimientos asociados también pueden tener efectos psicológicos. Los ciudadanos se quedan insatisfechos porque sus expectativas aumentan más de lo que el gobierno puede darles, tal como declara Paul Collier en su documento de trabajo “The Institutional and Psychological Foundations of Natural Resources Policies” . No es una coincidencia que los levantamientos de la Primavera Árabe se produjeron cuando el precio global del petróleo se encontraba en su pico.

Extremismo islámico

Durante mucho tiempo, una ideología supremacista había sido promovida internacionalmente por Arabia Saudita. Donde EEUU se encargo de estimular una insurrección contra la ocupación soviética en Afganistán: la cual dio origen a los talibanes. En las sociedades en las que el Estado estaba bien equipado para mantener -a raya- la violencia organizada a gran escala, la ideología supremacista se manifestaba ahora como terrorismo, por ejemplo, en Bangladesh. Pero las sociedades en las que el gobierno tenía menos capacidad militar se exponen a una amenaza mucho más grave de la violencia de masas.

El Sahel, área geográfica de transición en el sur del Sahara y la región más pobre del planeta, se divide en países cuyas minúsculas economías apenas pueden apoyar un estado viable. A medida que la nueva ideología se arraigó en la región, las sociedades se volvieron más frágiles. La situación se vio exacerbada por la caída del régimen de Gaddafi en Libia, quien en su agonía, había reclutado mercenarios del Sahel. Sus reclutas tenían poco interés en arriesgarse el cuello por una causa tan ridícula, pero al caer, aprovecharon la oportunidad para tomar su arsenal. La riqueza petrolera y la paranoia habían hecho a Gadafi un “toque suave” para cualquier vendedor de armas. En comparación con los ejércitos y armas de juguete de los gobiernos sahelianos, Gadafi había sido Goliat. Los mercenarios tenían su propia agenda: agravios contra sus gobiernos, al demoler el ejército maliense, los supremacistas islámicos reconocieron una oportunidad y la explotaron. Mientras el estado maliense se desmoronaba, miles de civiles fueron desplazados. Dos años más tarde, un proceso similar ocurrió en la República Centroafricana, produciendo un desplazamiento mucho mayor. Un proceso algo similar ocurrió con el surgimiento de Al-Shabaab en Somalia y Boko Haram en Nigeria.

Pero tal explotación oportunista de la situación frágil de los supremacistas islámicos encontró su apoteosis en Iraq. La gran y suntuosa minoría sunita producida por la desigualdad de la democracia, representada por un estado caracterizado por la incompetencia venal, fue presa fácil para ISIS. A medida que ISIS construyó un mini-estado brutal en el norte de Irak, puso su mira en una invasión de Siria.

Muchas sociedades son frágiles, pero sólo en algunas de ellas los riesgos se cristalizan en la violencia de masas que da lugar al desplazamiento. Como ocurre con otras formas de violencia organizada, lo que impulsa los números de tal desplazamiento son los riesgos.

Sería demasiado vano hablar de “tendencias”, pero los totales están dominados por pocos eventos de baja probabilidad que sin embargo sucedieron. Es tentador discernir la inevitable marcha histórica de semejantes números, pero el mundo no es así. Refugio es lo que los estadísticos llaman un fenómeno de “colas largas”: un evento de probabilidad muy baja pero con consecuencias catastróficas que crean una cola larga en una curva de distribución., tal como se muestra en el documento de trabajo  de Cirillo y Taleb sobre Tail Risk of Violent Conflicts.

Las listas de estados frágiles suelen incluir entre cuarenta y sesenta países de todo el mundo, pero sólo tres de ellos representan la mitad del actual desplazamiento mundial. Incluso dentro de esos tres, uno es dominante: el conflicto en Siria, que tan solo ha generado más de 11 millones de personas desplazadas. Los relatos de la violencia en Siria suelen interpretarse como si fueran inevitables, pero en aquel entonces no se podía predecir razonablemente. Siria era una autocracia represiva inicialmente desestabilizada por la Primavera Árabe: un fenómeno que no era previsto. La huida hacia el refugio fue posteriormente exacerbada por la intervención externa de ISIS: el horror de ISIS sorprendió a la comunidad internacional. Y fue amplificado en gran medida por los bombardeos rusos: otra intervención que causó asombro internacional. Siria ha sido evidentemente un evento de “colas largas”- como mencionaba anteriormente.

Los otros dos países en conflicto que van de la mano de Siria, son Afganistán y Somalia. Los orígenes de su fragilidad eran muy diferentes de los de Siria. Pero la oleada de refugiados afganos resultó de la invasión estadounidense y la continuación de la guerra con los talibanes. Sin embargo Afganistán estaba preparado para un estado fallido: los insurgentes talibanes habían ganado recientemente el control de la mayor parte del país, pero sólo fueron reconocidos como un gobierno por Arabia Saudita, Pakistán y los Emiratos Árabes Unidos. El desorden y violencia interna había sido endémica durante mucho tiempo.

Se entiende ahora que cuando la fragilidad se convierte en violencia de masas, las poblaciones civiles necesitan huir de sus hogares. El enfoque del derecho internacional de los refugiados sigue con la anticuada noción de “persecución”, pero la realidad es práctica, la fragilidad en última instancia subyace a la mayoría de los movimientos de refugiados de hoy.

Las personas que huyen de sus hogares necesitan encontrar un refugio en otro lugar en su mismo país, o dejarlo en definitiva. El término de desplazados internos, describe a una persona que se desplaza dentro de su propio país. Si bien, en algunas ocasionas es posible que las personas pudan huir a otro lugar en su mismo país, pero cuando no es así, resulta o nace el concepto de refugiado. Veamos, los judíos en Alemania estuvieron en el extremo, aterrorizados por un gobierno fascista, Alemania no era segura en ningún rincón para los judios, por lo que huir a otro país era la única opción. Caso contrario a Nigeria, las personas horrorizadas por Boko Haram, movimiento islámico supremacista  en el norte del país, tenian la opción de desplazarse a otro lugar en misma Nigeria.

En siria, la mayoría de los once millones de desplazados permanecieron en el país. Esto fue probablemente por la naturaleza de la violencia. Pero cuando empezó a haber una “caza de brujas” en contra de los manifestantes, el conflicto rápidamente escalo a una pelea por el control del territorio. Por consecuencia, aquellas personas que tenían sus casas en zonas de peligro, encontraron refugio en otro lugar. Quizás tuvieron la opción de mudarse con algún familiar o amigo cercano, haciendo su reubicación menos perturbadora a la opción de huir de su país. Pero para otros, reubicarse dentro de Siria fue la única opción con el cierre de fronteras.

Solamente aquellos que cruzan fronteras internacionales califican para el término legal de refugiado. Las agencias y la media internacional se han centrado únicamente en aquellas personas que han logrado cruzar fronteras. Pero ¿qué pasa con aquellas personas que han tenido que reubicarse en su mismo país por “x” o “y” motivos? Las necesidades de estas personas tampoco deberían de dejarse fuera de la agenda internacional.

Se debe hacer  distinción respecto a si se cruza una frontera delimita la migración interna y la internacional. En los países pobres, la mayoría de los migrantes se trasladan de las zonas rurales a las ciudades dentro del país, pero algunos cruzan la frontera. Aquellos que se convierten en migrantes internacionales comparten el mismo fenómeno directamente observable que determina si una persona huye de la seguridad está clasificada como “desplazado interno” o “refugiado”. Pero los refugiados no son migrantes. Aunque la diferencia no se puede discernir del acto físico de cruzar una frontera,  no significa que es menos real, pues en su núcleo está el impulso psicológico para tomar la decisión.

Los inmigrantes son atraídos por la esperanza en otro país, una mejor forma de vida quizás. Los refugiados están huyendo del miedo. Los inmigrantes esperan que encontrar “tarros de miel” en otro país, los refugiados necesitan refugios.

Con todo lo anterior, les dejo una pregunta, ¿Quiénes necesitan ser refugiados? 

 

-Por Marisol Romero.

 

 

 

Espero hayan disfrutado de la lectura, se que la catedra historica es muy breve. Pero es imposible explicar amenamente cada causa, asi que espero que por mas breve haya sido, sirva para hacer un poco de reflexion sobre el boom de los refugiados. Los invito a que me compartan sus ideas, comentarios o experiencias sobre el tema en este apartado.

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